PANews informó el 24 de abril que, según CoinDesk, el Consejo de Seguridad de Arbitrum ha congelado aproximadamente 30 000 ETH (unos 71 millones de dólares) en fondos vinculados al ataque a KelpDAO, lo que ha reavivado el debate en la industria cripto sobre el significado de la descentralización. Los partidarios argumentan que se trata de un sistema diseñado para prevenir el robo de decenas de millones de dólares, donde el Consejo de Seguridad actúa como último recurso, interviniendo solo en circunstancias extremas, reflejando un modelo descentralizado autorizado por la comunidad en lugar de eliminar por completo la descentralización. Steven Goldfeder, cofundador y CEO de Offchain Labs, declaró que la DAO no puede participar en la toma de decisiones en situaciones de emergencia como esta, ya que el debate público equivaldría a notificar a Corea del Norte. La acción del Consejo de Seguridad implicó transferir los fondos de la dirección del atacante a una billetera intocable sin tiempo de inactividad del sistema ni impacto en otros usuarios.
Los críticos argumentan que esto pone de manifiesto que, incluso en sistemas aparentemente descentralizados, el control último sigue en manos de unos pocos. Si un grupo reducido puede intervenir para detener a los hackers, el mismo mecanismo podría utilizarse teóricamente en otras situaciones, ya sea por presión regulatoria o influencia política. La preocupación central no es el caso específico, sino el precedente: si es posible intervenir, ¿cuáles son los límites y quién los decide?
