Primer plan quinquenal de Hong Kong: la criptomoneda no está en la agenda principal, pero sí la tokenización

Tapbit Wire - Tapbit NewsTapbit Wire·Fuente:ChainCatcher·
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El 16 de septiembre de 2026, Hong Kong anunció su primer plan quinquenal desde la devolución a China: «Primer plan quinquenal para el desarrollo económico y social de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (2026-2030)».

La trascendencia de este asunto es, sin duda, muy relevante.

Desde la devolución, la orientación del desarrollo económico y social de esta ciudad ha dependido principalmente de dos vías: una es el «Discurso sobre la política» anual del Jefe Ejecutivo, válido por un año; la otra son los planes especiales y sectoriales de las distintas oficinas políticas, aplicables a ámbitos concretos.

No obstante, ha faltado hasta ahora un programa de desarrollo intermedio que abarque varios mandatos gubernamentales, cubra toda la ciudad y se vincule explícitamente con el plan quinquenal.

Esta vez, dicho vacío se ha cubierto. Además, su formulación es muy clara: el plan indica expresamente al inicio que se elaboró en el primer año del «XIV Plan Quinquenal nacional», cuyo eje principal es «integrarse y contribuir al desarrollo nacional general».

También se ha definido con claridad el mecanismo de ejecución correspondiente.

El plan establece un ciclo cerrado: el «Discurso sobre la política» fija el plan anual de trabajo, el «Presupuesto» aporta apoyo financiero y el Jefe Ejecutivo informa anualmente sobre su implementación al Presidente y al gobierno central, además de supervisar, evaluar y realizar ajustes intermedios durante el período quinquenal.

El documento incluye 105 indicadores: 22 indicadores clave, 57 indicadores operativos y 26 indicadores textuales.

Un documento con indicadores, recursos, evaluaciones y mecanismos de retroalimentación difiere radicalmente de una mera declaración. Para las empresas que operan en Hong Kong y los equipos que planean ingresar al mercado local, la certeza normativa para los próximos cinco años proviene fundamentalmente de aquí.

Leí íntegramente las 124 páginas.

Tras finalizar, lo primero que hice fue abrir el texto completo y buscar palabras clave. Los resultados fueron más interesantes de lo esperado.

Primero, analicemos un conjunto de cifras.

Realicé una búsqueda palabra por palabra en la versión china completa disponible en el sitio web oficial; los resultados aparecen en la imagen adjunta.

Resultados de la búsqueda de palabras clave en el Plan Quinquenal de Hong Kong (2026-2030)

Algunas comparaciones merecen atención: inteligencia artificial (67 veces), verde (56), Metrópolis del Norte (34), tecnología innovadora (24); tecnología financiera (6), tokenización (5), activos digitales (3); monedas estables, blockchain y renminbi digital (una vez cada una).

Para evitar malentendidos entre colegas, debo aclarar que «activos virtuales» no aparece ni una sola vez en este documento, no porque el gobierno de Hong Kong pretenda evitar el término, sino porque ya ha unificado la terminología.

En octubre de 2022, la Dirección de Servicios Financieros y Hacienda publicó la «Declaración de política sobre el desarrollo de activos virtuales en Hong Kong», utilizando el término «activos virtuales». El 26 de junio de 2025, dicha dirección publicó la «Declaración de política 2.0 sobre el desarrollo de activos digitales en Hong Kong», cambiando a «activos digitales». Desde entonces, las expresiones a nivel político se han unificado básicamente en este último término, que sigue empleándose en este plan quinquenal.

Por tanto, el «0 veces» indica un cambio terminológico, no la cancelación de actividades empresariales relacionadas con criptomonedas.

¿Dónde aparece en los capítulos?

El término «activos digitales» aparece tres veces, todas concentradas en el capítulo 6, «Centro financiero internacional», sección 4: «Impulsar la iniciativa “Finanzas+” para servir a la economía real».

¿Qué es «Finanzas+»? Se refiere a las finanzas integradas con diversos escenarios. El plan enumera seis direcciones: innovación tecnológica, comercio, desarrollo verde, propiedad intelectual, transporte marítimo y bienestar social. Los activos digitales y la tokenización se ubican bajo la dirección «Finanzas + Innovación tecnológica».

No tiene un capítulo ni una sección propios; solo aparece en una oración dentro de un párrafo extenso.

Esta ubicación misma constituye la respuesta.

Si Hong Kong quisiera convertir las criptomonedas en una industria, lo habitual sería crear un capítulo independiente para clarificar regulación, licencias, talento, mercado y escala industrial. Este plan no lo hace: ubica los activos digitales en el apartado de «cómo las finanzas sirven a la economía real».

Estas son algunas frases clave de dicho párrafo:

Aplicando el principio de «mismo negocio, mismo riesgo, mismas normas», construir un sistema global líder de licencias y regulación para activos digitales, y promover su liquidez y la innovación del mercado.

Los cuatro puntos de la «Columna 3» son acciones más específicas:

Impulsar progresivamente la tecnología financiera, incluyendo infraestructura de datos y pagos, inteligencia artificial, fortalecimiento de la resiliencia y tokenización financiera como cuatro áreas clave. Promover la aplicación práctica de la tecnología de tokenización para mejorar diversas clases de activos y casos de uso mediante el proyecto Ensemble de la Autoridad Monetaria. Impulsar con prudencia el desarrollo de nuevos activos digitales emergentes, como monedas digitales de bancos centrales (CBDC), stablecoins, depósitos tokenizados, bonos tokenizados y productos de valores tokenizados. Profundizar la aplicación del sandbox regulatorio financiero, ampliar su cobertura y lograr un equilibrio dinámico entre innovación y regulación financieras.

Cuatro oraciones, cuatro acciones. Su extensión no es grande, pero cada una se vincula con asuntos concretos.

Estas cuatro acciones son muy concretas.

Quisiera analizarlas una por una.

La primera oración expresa un principio.

La frase «mismo negocio, mismo riesgo, mismas normas» no fue acuñada por el plan. Cuando el Consejo Legislativo aprobó la «Ordenanza sobre stablecoins» en mayo de 2025, el entonces secretario de Servicios Financieros y Hacienda, Xu Zhengyu, la citó textualmente. El plan la incorpora sin cambios, elevándola efectivamente a principio rector para los próximos cinco años.

Esta oración tiene un doble efecto para los operadores: una empresa no disfrutará de normas más laxas solo por llevar la etiqueta «en cadena»; inversamente, siempre que la sustancia del negocio sea idéntica, los estándares regulatorios serán predecibles. Para equipos serios, sin intención de beneficiarse de zonas grises, esto constituye una buena noticia.

La segunda oración define el alcance.

La «tokenización financiera» figura entre las cuatro áreas clave de la tecnología financiera, junto con infraestructura de datos y pagos, inteligencia artificial y fortalecimiento de la resiliencia. De estas cuatro, la tokenización es la única que apunta directamente a «cómo los activos pasan a la cadena».

Este orden también transmite información. El hecho de que la infraestructura de datos y pagos aparezca primero indica que Hong Kong entiende los cimientos de las finanzas digitales como «datos y pagos», no como «moneda».

La tercera oración es la palanca.

El plan menciona específicamente el proyecto Ensemble de la Autoridad Financiera. Esta autoridad lanzó dicho proyecto en marzo de 2024 y, en agosto del mismo año, puso en marcha el Entorno de Pruebas Ensemble, centrado en el uso experimental de moneda tokenizada para liquidaciones interbancarias: los bancos participantes conectan sus respectivas plataformas de depósitos tokenizados al entorno para probar procesos reales de transacción, como Pago contra Pago (PvP) y Entrega contra Pago (DvP).

La primera tanda de experimentos abarca cuatro temas: renta fija y fondos de inversión, gestión de liquidez, finanzas verdes y sostenibles, y finanzas comerciales y de cadena de suministro.

No me agrada el término «ecosistema», pero aquí sí se está creando uno. No se trata de probar «la emisión de un token», sino de cómo usar la tokenización para la emisión, negociación y liquidación de bonos, fondos y activos verdes.

La cuarta oración es la lista de verificación.

«Moneda digital del banco central (CBDC), stablecoins, depósitos tokenizados, bonos tokenizados, valores tokenizados»: cinco categorías claramente enumeradas, precedidas por dos palabras: «con prudencia».

Esas dos palabras son muy importantes. Este documento no dice «desarrollar con energía», sino «promover con prudencia». Se indica la dirección, pero se controla el ritmo.

La última oración es el límite. El entorno regulador de pruebas debe ampliarse. La lógica de dicho entorno es permitir experimentar en un entorno controlado, pero con supervisión. Esto representa tanto una apertura a la innovación como una delimitación de límites.

Tras leerlo, mi juicio es: Hong Kong ofrece certeza sobre los activos digitales, no imaginación.

La vía de licenciamiento será más clara y los estándares de cumplimiento, más definidos; sin embargo, la vía de «emitir tokens y contar historias» no recibirá ningún respaldo en Hong Kong.

Las pistas de apoyo están ocultas en otra parte.

Si retrocede más, encontrará varias pistas en el plan que resuenan con los activos digitales.

Una pista es la prevención de riesgos financieros. Tras tratar «Finanzas+», la siguiente sección se titula «Fortalecer la prevención de riesgos financieros» e incluye una oración independiente: consolidar la ciberseguridad, la regulación de la fintech y las capacidades contra el blanqueo de capitales.

La mención del blanqueo de capitales y la ciberseguridad indica que los reguladores conocen los puntos críticos de riesgo en este tipo de actividad. Para los profesionales, esto significa que los costos de cumplimiento no disminuirán ni se relajarán los umbrales de licenciamiento.

Otra pista son los bonos digitales. El plan establece que «promoverá de forma gradual la normalización de la emisión gubernamental de bonos digitales, mejorará las leyes pertinentes y el apoyo del mercado, y fomentará la difusión de los bonos digitales», además de impulsar la comercialización, internacionalización y modernización de la Unidad Central de Mercados Monetarios (CMU).

El Gobierno de Hong Kong ya ha emitido varias rondas de bonos digitales, y «normalización de la emisión» significa que ya no es una prueba piloto, sino una herramienta habitual. La modernización paralela de la CMU supone una transformación de la infraestructura de custodia y liquidación.

Otra pista es Cyberport. El plan posiciona a Cyberport como un parque especializado en tecnología digital en la región sur, especificando su orientación: «inteligencia artificial, ciberseguridad, blockchain y fintech». El término «blockchain» aparece solo una vez en todo el documento, y es aquí.

Otra pista es el comercio digital. Esta sección trata sobre la expansión de las importaciones y exportaciones de tecnología digital, productos digitales y servicios digitales, mencionando además el término «token». Aquí, «token» se relaciona más con el contexto de la inteligencia artificial, pero su aparición en el capítulo de comercio digital también indica que los límites de los «productos digitales» se están ampliando.

También hay una pista en Qianhai. El plan menciona apoyar la adopción conjunta, por parte de Shenzhen y Hong Kong, de la liquidación transfronteriza en renminbi y del renminbi digital. La mención del renminbi digital en esta sección aparece junto a la internacionalización del renminbi.

Estas pistas están interconectadas y la línea principal es, de hecho, bastante clara.

Mis tres juicios

Primer juicio: la verdadera línea principal es la base digital para la internacionalización del renminbi, mientras que las criptomonedas desempeñan un papel complementario.

Al analizar conjuntamente estos aspectos —el centro offshore de renminbi, la aplicación del renminbi digital en Qianhai, los bonos gubernamentales digitales, la modernización del CMU, las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), los depósitos tokenizados y los bonos tokenizados— todos apuntan en la misma dirección: facilitar el uso del renminbi en comercio transfronterizo, inversión y liquidación, y su transporte en formato digital.

Los activos digitales son un módulo técnico sobre esta base, no la base en sí. El plan menciona reiteradamente «precios en renminbi», «liquidaciones en renminbi» y «renminbi transfronterizo», no «criptomonedas».

Esto explica también por qué el plan opta por el término «activos digitales»: su alcance es lo suficientemente amplio como para incluir formas digitales de finanzas tradicionales, como CBDC, bonos digitales y depósitos tokenizados; «activos virtuales» tiene un espectro más reducido y está históricamente vinculado al contexto de criptomonedas, resultando insuficiente para abarcar un tema tan amplio.

Segundo juicio: la división de responsabilidades entre Hong Kong y el continente en este ámbito es más clara de lo que muchas personas piensan.

Las normas del continente no abordan la financiación mediante tokens ni la especulación en operaciones; Hong Kong, bajo el sistema jurídico de common law, incorpora los activos digitales a marcos regulatorios y de licencias, actuando como interfaz en la frontera del sistema.

Este plan no sobrepasa dichos límites: no indica qué se abrirá, sino que señala la necesidad de construir un sistema, aplicar la tokenización y realizar ensayos en entornos controlados (sandboxes). Todas las acciones se enmarcan dentro de la «infraestructura financiera».

Para los profesionales, la implicación práctica de este límite es la siguiente: quienes dirijan sus negocios al continente no deben esperar una regulación más flexible; quienes operen con licencia en Hong Kong y mercados internacionales verán aumentar su certidumbre.

Tercer juicio: en los próximos cinco años, los activos digitales no serán el «campo de batalla principal» en Hong Kong, pero sí se convertirán en una «necesidad».

Se aprecia al observar los indicadores.

De los 105 indicadores enumerados en el plan, 22 son clave, incluyendo 900 hectáreas de tierra desarrollada en la Metrópolis del Norte, 70 000 viviendas residenciales, 196 000 viviendas públicas y una meta firme de que el gasto en innovación alcance el 3 % del PIB tras 2030.

No hay indicadores sobre activos digitales.

Esto no refleja falta de importancia, sino una cuestión de posicionamiento. La Metrópolis del Norte es un proyecto que requiere tierra, capital y tiempo, por lo que exige indicadores cuantificables. Los activos digitales implican desarrollo institucional, cuyo avance depende del mercado y del entorno internacional, lo que los hace inadecuados para indicadores rígidos.

Por tanto, un juicio más preciso es: no es el protagonista, pero sí una configuración estándar. Para 2030, cualquier centro financiero internacional sin infraestructura madura de tokenización y sin un marco regulatorio sólido para activos digitales será inviable.

Cómo los profesionales pueden aprovechar bien este documento

Suelo considerar los documentos normativos como una regla para emitir juicios, no como directrices de acción. Este plan puede utilizarse de las siguientes maneras.

Observar la dirección: las áreas incentivadas son:

Primero, la tokenización en sí. Los bonos, depósitos, valores, fondos y activos verdes aparecen explícitamente en el plan, y ya existe un entorno controlado (sandbox) operativo de la Autoridad Monetaria.

En segundo lugar, infraestructura de pagos y liquidación. La infraestructura de datos y pagos figura como la primera área clave de la fintech.

En tercer lugar, herramientas de cumplimiento y control de riesgos. Se mencionan expresamente la regulación de la fintech, la lucha contra el blanqueo de capitales y la ciberseguridad, lo que indica una demanda consolidada en estos ámbitos.

En cuarto lugar, la innovación dentro del «sandbox» regulatorio. Es necesario ampliar dicho «sandbox», y para los proyectos que puedan acceder a él, representa un canal relativamente seguro de prueba y error.

Analizando los límites, las áreas menos propensas a recibir apoyo son:

Narrativas sobre emisión de tokens. Los «activos digitales» mencionados en el documento normativo se refieren a operaciones autorizadas, tokenización e infraestructura, no a la emisión de tokens.

Comercio y especulación. El plan no brinda apoyo normativo alguno a actividades comerciales y los capítulos complementarios enfatizan la prevención de riesgos.

Innovación financiera minorista dirigida al continente. Este punto no requiere mayor explicación.

Por último, aquí tiene un método práctico de evaluación.

Desglose su negocio en tres niveles: tecnológico, de servicios y de financiación. Los niveles tecnológico y de servicios de cumplimiento no plantean problemas de orientación; para el nivel de servicios financieros, primero verifique si dispone de licencia y si existe un «sandbox» aplicable. Si es así, puede avanzar; quienes busquen recaudar fondos mediante emisiones limítrofes de tokens pueden simplemente descartar esa opción.

Muy bien, la reunión queda levantada.