Según informó PANews el 16 de marzo, de acuerdo con un artículo del Financial Times, esta semana será una «super semana de bancos centrales». Aunque no se espera que las decisiones sobre tasas de interés de estos bancos centrales traigan sorpresas, la orientación política que las acompañe será observada de cerca dado el conflicto en curso en Oriente Medio. Los cuatro bancos centrales principales —la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón— anunciarán sus decisiones uno tras otro el jueves, hora de Pekín. Además, los responsables de tasas de interés de Australia, Brasil, China, Canadá, Indonesia, Suecia y Suiza también se reunirán esta semana. Excepto el Banco de la Reserva de Australia, que podría ser una excepción, es probable que los demás bancos centrales mantengan sus tasas de interés sin cambios. Sin embargo, la guerra en Irán ha aumentado la posibilidad de un aumento de tasas más adelante este año. El mercado de tasas de interés ha respondido de manera halcón a la inminente crisis de precios de la energía; las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra se han desvanecido, reemplazadas por la posibilidad de un aumento por parte de este último. Las expectativas de un aumento de tasas por parte del Banco Central Europeo este año también han aumentado aún más. Desde el inicio de la guerra, la trayectoria de tasas del Banco de Japón se ha mantenido relativamente sin cambios.
